EL ANACORETA, LA OTRA ORILLA Y LAS TEMPESTADES…

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Tras la meditación matutina, el Anacoreta comentó con su discípulo:

– ¿Sabes que para los primeros anacoretas, “pasar a la otra orilla”, significaba ir al desierto? Para adentrase en él debían pasar al otro lado del Nilo…Pero la expresión, unida al evangelio de hoy, se fue cargando de simbolismo…El camino geográfico se transformó en camino espiritual…

Miró el sol que aparecía por el horizonte y prosiguió:

– “Pasar a la otra orilla” es cambiar totalmente de vida…Es arriesgarse a atravesar e ir hacia lo desconocido…Es entregarse totalmente…

– Y tener que afrontar las tempestades…- añadió el discípulo.

– ¡Exacto! – exclamó sonriendo el anciano – Sabiendo, que aunque Él parece dormir, de un momento a otro se levantará, nos estirará de las orejas por nuestro miedo y calmará las aguas…

Tomó un puñado de arena y dejó que se deslizara entre sus dedos, luego añadió:

– La Cueva, el Desierto…la soledad y el silencio, podemos encontrarlos en todas partes. Sólo hay que “pasar a la otra orilla” y confiar en Él…

Y se fueron a rezar Laudes…

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9 respuestas a EL ANACORETA, LA OTRA ORILLA Y LAS TEMPESTADES…

  1. Hari dijo:

    Vaya, pues casi te podría dejar el mismo comentario que le he dejado a soqui en su space. Besos, Joan.Hari

  2. Soqui dijo:

    Sí por lo que veo hoy hemos coincidido algo…¿será que es el evangelio que toca? ¿o será que hay que insistir en la Confianza……………..?Besos y feliz domingoSoqui

  3. Carmeta dijo:

    Pues entonces a mí me falta todavia mucho para cruzar a la otra orilla,además de aprender que hay muchas cosas que me tienen que ir resbalando.Un abrazo Joan.Carmen

  4. Marta dijo:

    Yo pasé a la otra orilla hace unos años, cuando decidi cambiar mi trabajo de funcionaria para trabajar en paises poco desarrollados y desde entoncés logre encontrar la perfecta armonía entre la mente y el espiritu.Te involucras en otros mundos, en otras vidas que pasan a ser tan importantes como la tuya hasta darte cuenta de que ese es el mundo real al que perteneces, lleno de carencias, de comodidades, pero tan repleto de todo lo que nos falta a las civilizaciones mas desarrolladas que nos acostamos todas las noches con las manos repletas de sentimientos y vacias de vanidades.Yo lo he tenido claro y dentro de unos años cuando mi hijo ya pueda andar solo y no quiera seguirme, me retirare al lugar mas recondito del mundo donde necesiten un par de manos mas para trabajar juntos y devolver la dignidad a culturas esclavzadas por la pobreza.Petonet

  5. Må¥ dijo:

    Yo sí he intentado pasar a la otra orilla, he caído, retrocedido, vuelta a caer en el intento, pero no desisto amigo, algún día cruzaré, lo sé.Preciosa entrada, de las que me gustan porque se saca siempre algo de positivo en la reflexión.Un abrazo.

  6. CSI dijo:

    yo en la otra orilla solo escucho el silencio…El me ayuda a pasear, por escarpadas montañas pero serenas y tranquilas aguas con un verdor increible..je un beso cielo mio.muuak!!

  7. Carlos dijo:

    Hola amigo cenobita,te saludo desde mi cueva…yo también tengo una en medio de la gran ciudadUn abrazo

  8. amparo dijo:

    Una orilla u otra del río quizá no determine demasiado el sentido del camino, la dirección del mismo. Sin embargo, sí es muy importante no alejarnos del río. Él nos va marcando el camino a seguir y, a la vez, estar próximos a su margen nos permite permanecer también cerca de los que caminan junto a nosotros, desde la otra orilla.Cuántas veces es necesario hacer un alto en el viaje, podernos reconocer a nosotros mismos y a los que nos acompañan y hacernos conscientes de que, por uno u otro margen del río, vamos hacia adelante, lo mismo que el agua que corre sabiendo muy bien hacia dónde se dirige.Deséemonos mútuamente un buen "continuar caminando" y que a todos nos sea propicio cada "cambio" en el camino.Un abrazo.

  9. Nada dijo:

    Me gustaría pasar al otro lado de forma permanente,es decir,me gustaría confiar cada segundo en el Jesús que me da la mano y a veces no la veo.Sin embargo,sé que está ahí.Por eso,cuando salgo de casa,Le digo que me la dé y no me suelte.BesucosGó

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